¿ACTÚAS COMO SI FUERAS TU AMIG@ O TU ENEMIG@?

 

¿Te has preguntado alguna vez cómo te miras, cómo te tratas a ti misma/o?. Definamos los conceptos «amiga y enemiga«.

  • AMIGA: «Que gusta mucho de una cosa o persona y tiene gran interés por ella. Wikipedia.
  • ENEMIGA: «Persona que tiene mala voluntad hacia otra y le desea o hace mal» . Definición ABC

La primera cuida, mima, se ocupa del bienestar «de la otra persona». La segunda no.

¿Qué haces cuando una amiga te pide ayuda?… ¡la ayudas en la medida que te resulta posible ¿a que sí?! y contigo ¿qué haces, qué te dices cuando algo no te sale cómo esperabas?…

Pues bien, hoy quiero que la «otra persona» seas tú. Que te conviertas en tu mejor amig@ y te trates como tal porque es el 1er paso para que empieces a sentirte mejor. Gustarte, respetarte y cuidarte es tener una autoestima sana.

Imagina que vas paseando, tropiezas y te caes. Una rodilla ha resultado herida y tiene un rasguño considerable. Para que no se infecte y recuperes la movilidad cuanto antes, seguramente, la curas.

Lo mismo pasa con tu interior. Si no lo curas, empeora. Lo que ocurre es que las heridas interiores nos resulta más difícil sanarlas porque no las vemos y suelen crear un alto impacto emocional que nos mantiene bloqueadas.

Lo que no se cura, no sana. 

Una autoestima dañada es una autoestima insana y el 90% de las veces, las personas nos dañamos solas porque sobrevaloramos a los demás y eso hace que nos infravaloremos, es decir, que nos sintamos más pequeñas comparadas con el resto.

Date cuenta de que esa valoración tan negativa te limita a ti y por tanto, limita también las posibilidades de tener éxito, de sentirte bien y tirar adelante con tu vida como mereces tanto a nivel social, sentimental y profesional ya que, si crees que los demás valen más que tú, actuarás en base a eso que tú misma has creado.

¿Hay personas que saben más que tú?. Sí, muchas y que yo. ¿Hay personas que saben menos?. También. Muchas.

La autoestima baja hace que te sientas insegura, amenaza y débil con respecto al resto porque limita tus capacidades ya que enfocas tus pensamientos en tus carencias en lugar de hacerlo en tus fortalezas y… ¡vales tanto!. Cada mujer, cada ser es único y especial. Nadie es igual que tu. Tú tienes tu energía, tu esencia y es increíble.

 

La larva también es mariposa.

 

Si sientes que tienes baja autoestima puede que sientas angustia, tal vez, stress y eso hace que el nivel de cortioides en sangre aumente de manera que debilita el sistema inmunitario haciendo que bajen tus propias defensas, te sientas indefensa y tu cuerpo empiece a enfermar.

¿Ves porque es vital hacer lo que esté en tu mano para sentirte bien?. «El cuerpo grita lo que la mente calla». Cuando tenemos la autoestima sana todo cambia. Cuando cambias por dentro, lo externo cambia también.

 

BENEFICIOS DE UNA AUTOESTIMA SANA

 

  1. Te aceptas tal y como eres
  2. Reconoces tus fortalezas y puntos fuertes.
  3. Te enfocas en lo que puedes lograr y no en lo que no puedes.
  4. Te permites equivocarte porque sabes que no eres «perfecta» ni nadie lo pretende.
  5. Sabes que tienes los recursos necesarios para superar las dificultades.
  6. Tienes una actitud positiva.
  7. Te ocupas más de lo que te preocupas
  8. Te concedes tiempo para ti y tu bienestar.
  9. Eres asertiva y empática.
  10. Tu compañía es agradable para el resto.
  11. Tu entorno se beneficia de tu buena energía.
  12. Tu aspecto irradia salud.
  13. Te hablas a ti misma con cariño y respeto.
  14. Te concedes privilegios.
  15. Entiendes que las dificultades forman parte del trayecto.
  16. Sabes que cada caída es el paso previo a levantarte de nuevo

La lista podría ser interminable pero ¿sabes qué? que leer no cambia nada. Actuar sí.

¿Te imaginas cómo puede cambiar tu día a día sintiéndote tu amiga?; ¿ves la diferencia de vida que puedes lograr según lo que decidas?

PONTE EN MARCHA

 

¿Te animas?.

Si tu respuesta es sí, elige 3 cosas de la lista que quieras poner en marcha YA y durante 1 semana ¡hazlo!. Ocúpate de ti. Te sugiero que empieces por hablarte bien a ti misma y cuando detectes que utilizas alguna palabra que no te beneficia, automáticamente, la sustituyas por otra. Sólo con esto notarás cambios considerables. Prueba y verás. Una semana. Sé constante ;-D

Por ejemplo: «No voy a poder….»    →  «Sabré si puedo sólo si lo intento así que voy a probar…»

 

«Pequeños ladrillos construyen grandes muros. Pequeños gestos, transforman vidas». 

 

Cuéntame tu experiencia, será un placer conocer tu progreso.

Cristina Fabré LOGO-Cristina Fabre
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