Llevarte bien contigo, caerte bien, respetarte y darte permiso para ser feliz es el secreto para conseguir el equilibrio interior y ver el lado agradable que le da sentido a nuestra vida. Eres la única persona que va a estar contigo toda tu vida así que ¡fíjate lo importante que es que te caigas bien, que estés a gusto contigo!

Es cierto que conocernos a fondo no es tarea fácil pero también lo es que cuando más te valores más feliz serás.

Sólo  sabiendo quiénes somos podremos empezar a ser mejores para nosotros mismos y para los demás”- Jorge Bucay

¿Te has sorprendido alguna vez haciendo o diciendo algo que no te gusta?, ¿te has sentido fuera de control?, ¿sientes emociones que no puedes explicar? Darte cuenta de lo que te sucede, indagar en tu interior es lo que permite que puedas modificar lo que no te gusta y encontrar esa paz interior tan anhelada.

BENEFICIOS DE ACEPTARTE

Cuando cambias lo que no te gusta y aprendes a aceptar lo que no puedes cambiar te acercas a tu propio bienestar.

A continuación veremos qué puedes hacer para empezar a conocerte pero antes quiero que sepas qué ganas cuando te descubres a ti misma.

Es inútil sufrir por cosas que no podemos cambiar, así como es inútil que suframos por las que sí. Paulo Coelho

¿Qué ganas cuando te aceptas? La verdad es que muchas cosas pero voy a decirte las 4 más importantes:

  1. Ganas seguridad. De pronto confías más en ti y eso te capacita para resolver los imprevistos que aparezcan en tu vida. Ese convencimiento ayuda a que no dejes de hacer cosas por miedo a lo que pueda suceder. Te atreves.
  2. Ganas independencia: En lugar de hacer cosas por y para los demás, para gustarles y sentir su aprobación te ocupas de lo que también te gusta a ti y eso te da mucha libertad de movimiento.
  3. Ganas imagen: Cuanto más tranquila, más serena y menos preocupada estás más agradable resulta estar a tu lado.
  4. Ganas bienestar: Los conflictos internos provocan desgaste energético. Cuando te entiendes y aprendes a gestionar tus emociones te sientes más serena y, por tanto, tu bienestar interno aumenta.

 

DESCÚBRETE

Si te llevas bien contigo ¡felicidades! y si no es tu caso te voy a dar algunos tips para que te reconcilies contigo.

  • Lo que no te gusta de los demás: Piensa en las personas con las que tienes conflictos y analiza qué te gusta de ellas y qué no. Acto seguido párate a pensar ¿por qué te caen mal?, ¿hay algo de ellas que también tienes tú?, ¿hace algo que tú no te atreves a hacer?. Según la ley del espejo todas las personas que se cruzan en nuestro camino lo hacen para algo ya que nada es casual, sí causal. Nos guste aceptarlo o no, nos muestran partes de nosotras mismas que nos gustan y también las que no para que nos demos cuenta y podamos modificarlo. Si estas personas te causan rechazo ¿crees que es posible que tu también lo causes a otros por comportamientos similares?
  • Se congruente: Una de las mayores causas de insatisfacción radica en que lo que pensamos, sentimos y hacemos no está alineado, es decir, pensamos o sentimos algo pero hacemos lo contrario y eso genera un choque emocional que desemboca en enfermedades.
  • Mímate: Esto implica tratarte bien, hablarte con cariño y respeto utilizando un diálogo interno posibilitador y no limitante. Solemos ser muy críticas con nosotras mismas sin embargo con aquellas personas que queremos somos más permisivas. Si te sucede esto y te descubres llamándote “torpe”, “tonta” o algo similar imagínate que estas hablando con una amiga y piensa qué le dirías a ella si estuviera en tu misma situación.
  • Soluciona: Cuando descubres qué te hace sentir mal intenta imaginar qué podrías haber hecho para solventar la situación. Cuando nos concentramos en el problema nos hundimos en el lodo, cuando nos concentramos en la solución nuestra mente trabajará para encontrar el modo de salir adelante.
  • Reconoce tus sombras: Todos tenemos un lado más dulce que otro y es importante  reconocer los dos. Tal vez ¿tienes mal genio?, ¿eres rencorosa?, ¿tacaña?, ¿un poco mentirosa?… Piensa que hay detrás de estos comportamientos porque cuando sepas qué los genera sabrás cómo solventarlo.
  • Reconoce tus virtudes: ¿Te das cuenta de todo lo que has logrado por mérito propio?. Piensa en todo lo que haces bien porque eso te permite mirarte al espejo y sonreírte, sentirte orgullosa de ti misma. Si te cuesta reconocer tus virtudes piensa o pregúntale a las personas que te quieren qué es lo que más valoran de ti y ¡alucinarás!

 

Conocerte a ti misma es increíblemente satisfactorio. Es convertirte en tu mejor amiga y eso te hace sentirte… ¿como lo llamarías tú? 

 

Cristina Fabré LOGO-Cristina Fabre
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