¿Cómo vencer la autoexigencia?, ¿dónde está el límite?, ¿crees que te exiges demasiado?

Responde a estas preguntas…

¿Quieres llegar más lejos de lo que puedes?, ¿eres la única responsable de hacer todo lo que haces o asumes que es tu tarea?, ¿eres más permisiva con los demás que contigo?, ¿para qué lo haces?, ¿logras algún beneficio o sólo los demás se benefician de tu esfuerzo?…

Está bien que cuestionemos nuestro modo de actuar para mejorar cualquier comportamiento futuro siempre y cuando eso nos ayude a avanzar porque si, en lugar de eso, nos bloquea quiere decir que estamos actuando desde la exigencia y no desde la excelencia.

¡Dale luz verde a la excelencia!

 

Dar luz verde a la excelencia significa que le pongas mimo a todo lo que haces, ganas y entrega pero hasta donde sabes, sin compararte con nadie. Compárate contigo para darte cuente de que mejoras con el paso de los años.

Excelencia significa “hacer” con afecto, con permiso a equivocarte y a reconducir la situación si depende de ti, sabiendo que cada cual tiene su propio límite. ¡Úsalo a tu favor!

Es cierto que el ritmo del día a día demanda más de nosotras y hace que queramos ir más rápido, llegar a más tareas o lugares. Sin embargo, fíjate que cuando te críticas, lejos de ayudarte a ganar confianza y seguridad, lo que hace es estresarte y alejarte de disfrutar lo que estás haciendo y, por tanto, la autoestima va bajando peldaños a medida que la presión aumenta. ¿vale la pena?, ¿consigues más o menos?. Despide a tu autoexigencia.

“Maravillosamente imperfecto, escandalosamente feliz”. Walter Riso

¿CÓMO SENTIRTE MEJOR VENCIENDO LA AUTOEXIGENCIA?

 

  • Nuevo punto de vista: El resultado importa, el recorrido también. Dale importancia al camino disfrutando del viaje del mismo modo que cuando planeas tiempo libre, disfrutas de la preparación. Decide disfrutar lo que vayas a hacer.
  • Date un voto de confianza: ¿Consigues más mejorando como persona o queriendo “ser la mejor al precio que sea“?. Da un paso hacia adelante, haz, valora y aprende haciendo.
  • Camina sin miedo. Pequeñas victorias se convierten en grandes satisfacciones. Haz, escribe, di. Date permiso para “tirar adelante” sin restricciones. Siente la libertad de equivocarte y aprender. Eso es crecimiento interior.
  • Recupera logros: Piensa en algo de lo que te sientas orgullosa. Recuerda cómo conseguiste hacerlo y cuanto disfrutaste con ello. Con ello recordarás que eres capaz de mucho más de lo que crees.
  • Despide a la modestia: Sentirte orgullosa de ti es un regalo, una satisfacción increíble y casi un deber. ¿Cómo vivir bonito sin apreciarte?. Da igual lo insignificante que te parezca algo, sí lo has hecho ¡prémiate por ello!. No importa si se trata de una conversación o un plato que has cocinado exquisito. Si es tu logro empieza a darte mensajes positvos del tipo “wow, esto me ha salido genial”. Esto hará que te centres en tus logros y no en tus carencias. Por tanto, disfrutarás de lo que “te sale bien” en lugar de  “machacarte” por lo que podría salirte mejor.

¿Te animas a probar?

 

“Lo que creemos de nosotros mismos y de la vida llega a ser nuestra verdad”. Louise L. Hay

La vida es un viaje ¡haz que merezca la pena!

Cristina Fabré LOGO-Cristina Fabre
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