«Las críticas me duelen» ¿has sentido esto alguna vez?

 

Hoy en día todo el mundo es libre de opinar. Hay quien lo hace con cariño, lo que consideramos críticas constructivas, y otros «sin filtro» las llamadas críticas destructivas.

Fíjate en esto. La palabra crítica ya suena «fea». Tiene connotaciones asociadas a «algo he hecho mal». Sin embargo no siempre es así. ¿Qué tal sustituirlo por opiniones?. En realidad son opiniones bajo otro punto de vista diferente al tuyo, acertadas o no.

Ahora bien…

Es importante diferenciar entre las opiniones que nos dan las personas queridas y las «gratuitas», emitidas muchas veces sin fundamento, y motivadas por ¡vete a saber!.

La realidad es que, mientras los halagos saben a gloria, las críticas no sientan bien aunque la intención sea buena.

  • ¿Por qué duelen?,
  • ¿Puede estar relacionado con los propios miedos?
  • ¿Sientes inseguridad en lo que haces y te sientes vulnerable?.

 

Es importante tener claro que, no todo el mundo percibe las cosas del mismo modo de manera que, digas lo que digas, hagas lo que hagas, siempre tendrás personas que estén de acuerdo contigo y otras que discrepen y ¡está bien!. ¡imagínate si de niños no nos hubieran dicho cómo hacer mejor las cosas!

Piensa es esto…

Si te lo tomas mal ¡peor para ti porque te perjudica!. Si te lo tomas como aprendizaje ¡la emoción cambia!. Prueba a hacer lo siguiente:

  • Escucha atentamente y sin juzgar.
  • No te pongas a la defensiva.
  • Agradece la opinión, aún cuando intuyas que la intención no es muy positiva.
  • Pregúntale cómo lo hubiera dicho, hecho y mejorado él o ella.
  • Acepta el comentario como un gesto que te puede ayudar a mejorar, lo apliques o no.
  • Escucha, recoge, valora y toma tus propias decisiones.

 

Quien nos quiere, desea lo mejor para nosotros de manera que, lo más probable, es que su opinión venga acompañada de una aportación para mejorar que merezca ser escuchada con el corazón. En esos casos, acertadamente o no,  el objetivo es ayudarte a mejorar (bajo su punto de vista). La intención es buena bien sea ésta la de protegerte, que tengas mejores resultados, etc.

Otra cuestión es si te duele excesivamente cuando opinan acerca de ti, venga de quien venga.

¿Por qué crees que sucede?

Normalmente, tiene que ver con cómo nos sentimos con nosotros mismos. Cuando tú sientes confianza y seguridad en ti misma/o las opiniones se aceptan como tales, es más, no solamente las agradeces, sino que las pides porque sabes que pueden «sumar en lugar de restar».

Si sientes que te duelen, si intuyes que tiene que ver con tu estado de ánimo y quieres empezar a sentirte mejor,  esto es para ti.

Comprueba cómo cuando te sientes mejor contigo comprendes que lo externo es «externo» y que, sólo tú, decides el valor que le das a lo que te pasa.

¿Que te ha parecido el artículo? Estaré encantada de recibir tus comentarios ¡Gracias!

 

Cristina FabréLOGO-Cristina Fabre
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